Para siempre no es renovable

Leo en La Nueva España1 un texto sobre parques eólicos en construcción. Se titula “La obra faraónica que hará que los eólicos conquisten el occidente de Asturias

Aunque pongo el enlace, lo hago a disgusto porque a) el contenido está sujeto a suscripción previa, y b) es un reportaje muy parcial, no un texto periodístico2.

Entiendo que es bastante intuitivo que los parques eólicos generan impactos variados, como es de esperar en líneas generales de grandes infraestructuras extractivas. No hace mucho apuntaba algunos impactos especialmente próximos a mi ámbito profesional en un texto para The Conversation; como contiene bastante información de fuentes originales, no me extiendo.

Los impactos previstos, así como los no declarados, están generando respuesta social. Dejo a continuación un ejemplo de respuesta genérica a impactos sobre la diversidad biológica, otro de respuesta local, y un tercero abordando los sesgos en costes y beneficios de la implantación. Esas respuestas sociales toman también forma en posicionamientos colectivos, de los que he leído varios recientemente.

Dado lo mucho que sabemos sobre la complejidad de sustituir combustibles fósiles por fuentes energéticas alternativas, y lo mucho que sabemos del historial especulativo en España, me llama la atención especialmente la frase con la que arranca la noticia:

La construcción de los parques eólicos Cordel-Vidural, Capiechamartín y Panondres sobre terrenos de Tineo, Valdés, Navia y Villayón avanzan a buen ritmo, cambiando para siempre este paisaje de alta montaña del Occidente asturiano.

Y me pregunto, ¿si cambia el paisaje para siempre, como van a ser renovables esas energías?

Tienes razón, en realidad no me lo pregunto. La fuente de energía eólica es renovable siempre y cuando no cambien los vientos. La implantación de infraestructuras masivas no lo es, y la extracción de esa energía tampoco.

Sí me pregunto honestamente si la evaluación de impacto ambiental preceptiva tuvo en cuenta ese para siempre. Quiero decir, eso es mucho tiempo, eh, mucho impacto.

Sí me pregunto si la evaluación de impacto ambiental tuvo en cuenta que, cito de la noticia de LNE,

Para hacer este desarrollo, hasta la fecha fueron necesarias 44.000 toneladas de hormigón, 1.800 toneladas de acero estructural y 95.000 toneladas de zahorra artificial. También se han construido 34 kilómetros de nuevos viales y se han acondicionado 15 kilómetros de caminos.

Me acordaba al leerlo de Asterix y Cleopatra, “la mayor aventura jamás dibujada”.

Me pregunto también si será detallado el plan para evitar el impacto posterior de esa red de viales sobre el ya muy fragmentado territorio del NO español en general, y de Asturias en particular. Si habrá tenido en cuenta el impacto de la extracción masiva de minerales necesaria.

Preferiría claro está no tener que preguntar tanto, teniendo la seguridad de que la implantación de nuevas fuentes energéticas está siendo tutelada de cerca por el poder público.

Y prefiero casi siempre leer versiones balanceadas de las historias. Para todo lo demás, Tolkien.

1- Diario que posiblemente se mantenga como el de mayor circulación en Asturias, si bien hace años que no lo compruebo.

2- Recoge información y opinión transmitida por una gran firma comercial, y no recoge otras consideraciones que – entiendo – llaman la atención inmediatamente, y que dibujan un escenario complejo.

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