Por Mario Quevedo, en Cantabricus
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Rewilding le dicen los anglosajones. Supongo que en España, con su doméstica aversión a lo salvaje, no se dice resalvajar. Tampoco vale asalvajar, que olvida el componente restaurador, y resilvestrar no arrastra mucha lírica. Así que rewilding será de aquí en adelante.
Leía estos días una reciente revisión en Science1 – donde ni siquiera las revisiones son largas – que me demostró que siempre llego tarde. Se titula Reversing defaunation: Restoring species in a changing world, y espero que la búsqueda en GS aporte un pdf del original.
La revisión contiene, entre ideas más generales en restauración ecológica, una revisión del origen y uso del concepto rewilding. Parece ser que originalmente oí el concepto en su versión más radical y provocativa, el Pleistocene Rewilding de Donlan et al., una proyección del concepto original. Me pareció buena cosa la sacudida del Pleistocene Rewilding a la tímida conservación, siempre defensiva. Me lo sigue pareciendo, pero esa es otra historia.
¿Qué significaba rewilding, preguntan y responden Seddon y cia. en su revisión? El concepto se levantó a hombros de gigantes: los grandes vertebrados que forman y transforman la estructura de los ecosistemas, su diversidad y resiliencia; especialmente los carnívoros, destacan (y citan sus fuentes, claro, ver original).
The original concept of rewilding was built around the keystone role played by wide-ranging, large animals—particularly carnivores—able to maintain ecosystem structure, resilience, and diversity through top-down trophic interactions
La idea es consistente con preservar y restaurar las interacciones ecológicas como objetivo de conservación, tarea facilitada especialmente por las especies que participan en mayor número de interacciones, directa o indirectamente (indirecta- siempre resulta la parte problemática).
En ese contexto, dicen, el Pleistocene Rewilding habría sido fiel a la idea original, salvo por la propuesta de usar sustitutos alóctonos para las especies de megafauna ya extintas (e.g. usar guepardos para reemplazar los americanos Miracinonyx, y así poner a otra vez a correr a los Antilocapra americana. Emocionante, pero incierto).
Continúan Seddon et al. proponiendo una interpretación actual de rewilding; si lo entiendo bien, proponen flexibilizar aquello de las especies clave (keystones) para incluir la reintroducción de especies restauradoras de funciones del ecosistema; incluso si se trata de especies de reemplazo.
Where does this leave rewilding as a concept? The most valuable redefinition of rewilding replaces the “keystone species restoration” component with “species reintroduction to restore ecosystem functioning”. More broadly though, the restoration of ecosystem function could also involve the introduction of ecological replacements
No acierto a percibir ahí desviación significativa del Pleistocene Rewilding. Me da la sensación de que el seudo-replanteo sirve como cobertura a las translocaciones como herramienta de conservación, favorecida por los autores. Tampoco sé si importa demasiado, más allá de los debates auto-sostenibles tan habituales en las publis científicas.
En cualquier caso, parece útil la recapitulación, que incluye algún tirón de orejas a usos laxos, sensu Seddon et al., del rewilding: reintroducción de especies recientemente extirpadas, rehabilitación de ecosistemas vía reintroducciones (supongo que quieren decir rehabilitación parcial, pero no lo hacen), vuelta a estados pre-humanos, y liberación de especies no nativas en lugar de nativas.
Terminan Seddon y coautores su repaso al rewilding tranquilizando a la tropa, faltaría más: los humanos somos parte integral de, no aparte de, la natura. Así, su rewilding buscaría más una permisividad con lo salvaje (wildness) que una gestión que excluya a los humanos (wilderness, o al menos su interpretación del término).
This reshaping of rewilding acknowledges that humans are an integral part of, not apart from, nature and recasts the retrospective goals of restoring “wilderness” as future-oriented visions of creating “wildness” in which ecological processes, such as predator-prey interactions, are managed within landscapes shared by humans and wildlife
No veo mayor utilidad en la insistencia en resaltar lo obvio, el status quo inevitable. En cualquier caso, me parece que estaría bien no limitar rewilding a rebrowsing, resalvajar a reramonear, por mucho que los carnívoros sean más molestos.
[1] Seddon PJ, Griffiths CJ, Soorae PS, and Armstrong DP. 2014. Reversing defaunation: Restoring species in a changing world. Science 345 [DOI: dx.doi.org/10.1126/science.1251818]
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